
El modelo de prácticas del CPP pone en el centro el acompañamiento y la retroalimentación continua. Cada estudiante cuenta con un docente supervisor y un profesor mentor que orientan su desarrollo profesional.
Este enfoque permite que la práctica sea una instancia de aprendizaje reflexivo, donde la teoría y la experiencia se articulan en beneficio de los aprendizajes de niñas, niños y jóvenes.

